Bosch presenta un sensor de ultrasonido para cubrir ángulos muertos

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Los diseños de los vehículos han primado en los últimos años factores que, en muchas ocasiones, están directamente reñidos con la seguridad o, al menos, con una óptima visibilidad.

 

 

 

 El caso de los pilares A en determinados tipos de vehículo, como los monovolúmenes, es de los más flagrantes, algunas marcas tratan de resolverlo con una pequeña ventana e, incluso, recurriendo a cámaras de televisión para los prototipos más modernos. Un accidente muy típico por estas causas es el que se produce por los choques entre coches por despiste de un conductor que no es consciente de que hay un vehículo en su ángulo muerto. Si este se produce a cierta velocidad, puede ser muy peligroso, para muestra el vídeo que podéis ver más abajo. Las marcas premiun desarrollaron hace años sus propios sistemas para detectar esta clase de peligros. Por su parte, Bosch acaba de iniciar la comercialización de su “Side View Assist”, un sistema de asistencia al conductor que le ayuda al cambiar de carril y le avisa ante situaciones de peligro. Al igual que el ParkPilot del fabricante de componentes alemán, este dispositivo empela ultrasonido para detectar los objetos. Esta clase de tecnología puede llegar a ser más fiable que los radares y además resulta más barata. Gracias a su perímetro de tres metros alrededor de los laterales y de los ángulos de vehículo, el Side View Assist cubre todos los ángulos del automóvil. Si los sensores detectan la presencia de un vehículo, el asistente verifica que esos datos se corresponden realmente con los de un vehículo que ha entrado en el ángulo muerto, para evitar así falsas alarmas. El conductor puede ser avisado en dos niveles de intensidad: primero ópticamente y luego de forma acústica.

 

 

El Side View Assist está activo a velocidades entre 10 y 140 kilómetros por hora. Fuera de estos límites no se efectúa ningún aviso al conductor. El sistema ayuda al conductor en situaciones complejas en la carretera en las que se suele conducir a unas velocidades relativamente bajas y le ayuda, sobre todo, en el tráfico urbano, en las autopistas urbanas y en autovías o carreteras de varios carriles. El sistema avisa al conductor, pero no interviene activamente en sus acciones.