Toyota invierte U$S 800 millones en Zárate

Imprimir
PDF

 

 El 19 de septiembre, Toyota sorprendió al anunciar la mayor inversión en la historia de la industria automotriz argentina: 800 millones de dólares para la planta de Zárate. El monto superó con holgura al récord anterior, que eran los 450 millones del Proyecto Fénix de General Motors.
Lo que más llamó la atención del anuncio de Toyota fue que no se informó sobre la producción de un nuevo modelo. Sólo se mencionó la ampliación de la capacidad de producción de los modelos Hilux y SW4.

 

Daniel Herrero, presidente de Toyota Argentina, explicó: “Es como si estuviéramos haciendo la planta otra vez desde cero. Vamos a pasar de una producción de 92 mil vehículos al año hasta llegar a los 140 mil al año. Pero lo más importante es que estamos incorporando las últimas tecnologías de producción de Toyota a nivel mundial. Esto significa que, sin una gran inversión extra, podríamos llegar a una producción de 200 mil vehículos al año.

 

De esta manera, Zárate quedará en igualdad de condiciones con la planta gemela de Tailandia, que ya produce esa cantidad de Hilux y SW4”.
Para hacerse una idea de las dimensiones del desembolso, basta mencionar que -en este momento- hay un ejército de 1.100 personas trabajando sólo en las obras de expansión.

Esto se suma a los 4.800 operarios que la planta tiene en su plantel estable. Tuvieron que construir una terminal de ómnibus adentro de las instalaciones –mucho más grande de la que tiene la ciudad de Zárate- sólo para permitir el transporte del personal, que todos los días llega de las poblaciones vecinas, pero también de Buenos Aires, San Pedro y Mercedes.
Ochocientos millones de dólares son, sin duda, un monto récord.

 

¿Y en qué se invertirán?
Herrero lo detalló: “En junio vamos a estar inaugurando la nueva planta de chasis y tren trasero. Los chasis antes los producía un proveedor local y el tren trasero venía de Brasil, pero ahora van a ser de fabricación interna, igual que las carrocerías, los motores y el tren delantero. En diciembre, vamos a terminar de ampliar por completo el área de Pintura. Se construyeron nuevos depósitos para piezas, se amplió la zona de distribución y estamos trabajando en un rediseño de la logística para que los vehículos no vayan a un playón a esperar su carga. Queremos que desde la línea de montaje suban directo a los camiones para la distribución”.

 

Uno de los costos más elevados de la inversión será la matricería. Mientras otras terminales encargan a sus proveedores la creación de las matrices, Toyota es una de las pocas que es dueña de sus propios moldes. “Las matrices -tanto de estampados como de plásticos inyectados- son nuestras y las utiliza el proveedor mientras dure el contrato de producción”, señaló Eduardo Kronberg, gerente de Relaciones Públicas de Toyota Argentina. “Esto nos ha salvado más de una vez de conflictos internos con los proveedores. Ante cualquier dificultad para cumplir, nosotros recuperamos la matriz y se la podemos entregar a otro fabricante”. El costo de cada matriz de estampado ronda el millón de dólares.
Al anunciar la inversión el año pasado, Toyota no informó sobre la producción de nuevos modelos, pero Daniel Herrero sí lo hizo.

 

Las preguntas

En algún tiempo más se conocerá la nueva generación de las Hilux y SW4. ¿se fabricarán en Zárate?
Desde luego que sí. Ya estamos trabajando en la nueva generación de Hilux. Se va a fabricar en Zárate, sin ninguna duda. Todavía no podemos decir mucho más, porque el anuncio oficial aún no se hizo, pero ya sabemos que Tailandia tendrá la primicia del lanzamiento y la Argentina tendrá el segundo turno. Lo más importante de esta inversión es que, al superar la capacidad de producción de 100 mil unidades al año, Zárate quedará en la primera línea de las plantas de Toyota y será candidata a recibir la adjudicación de nuevos modelos y plataformas globales.


 

Con capacidad de producción casi duplicada y productos de nueva generación, ¿Zárate estará en condiciones de exportar a nuevos mercados?
Tengo la esperanza de poder venderle algún día la Hilux al mercado de Estados Unidos. El mercado hispano está creciendo mucho en ese país. Es un público más acostumbrado al uso de pick-ups medianas. Allá reinan las full-size desde hace años, pero el uso del vehículo es completamente distinto. El estadounidense usa la pick-up full-size para trabajar, pero los fines de semana maneja otro vehículo. Es un consumidor al que no le gusta la tarea de comprar autos. Si pudieran, se conformarían con acercarse a la puerta del concesionario para que le cambien lo más rápido posible el usado por uno nuevo. El latino es completamente distinto, quiere que lo reciban con un café en el concesionario, adonde va de visita con la familia completa. Quiere que con la compra del auto le obsequien flores, un souvenir y una remera de la marca. Y no usa la pick-up sólo para trabajar. Los fines de semana, ese es el auto de la familia. Una pick-up mediana, como la Hilux, es ideal para ese público.


 

La actual Hilux enfrentó en los últimos años la aparición de muchas competidoras, más modernas y con mayor tecnología. Sin embargo, sigue liderando con comodidad el mercado argentino. ¿Cuál es el secreto?
La tecnología de la Hilux la fuimos actualizando con sucesivos relanzamientos. Antes de la llegada de la nueva generación vamos a presentar todavía algunas novedades más, pero no puedo decir nada más por el momento. Con respecto al secreto del éxito, creo que radica en la calidad probada del producto y en el servicio de postventa de la marca. Les voy a contar un secreto, aunque temo que cuando se los diga me copien algunos colegas. Yo, personalmente, soy un fanático de los fierros. Y también soy comprador de autos de toda la vida. Por eso, si mi auto queda parado más de diez días en un concesionario por un problema mecánico, me vuelvo loco. Y en Toyota Argentina tenemos una política: si hay un auto con un problema en un concesionario y se cumplen diez días sin solucionarlo, el caso llega directamente a mí, el presidente de la compañía. Entonces hago un llamado a ese concesionario para ver qué está pasando y cómo lo podemos solucionar de inmediato. Se sorprenderían del buen resultado que me dio esa política. Y del esfuerzo que hacen en todos los concesionarios para no tener que recibir ese llamado del presidente.

Al planear un crecimiento tan grande de la producción, ¿cuáles son los principales escollos que están encontrando?
Las fábricas de autos son todas iguales, pero la gran diferencia en Toyota la hacemos con las personas que trabajan acá. Menos el presidente, son todos buenos. Y el capital humano hoy es el principal problema a resolver. Ya no encontramos candidatos en las ciudades vecinas de Zárate y Campana. Y salimos a contratar personal en Buenos Aires, Mercedes, Luján, San Pedro y Gualeguaychú. Estamos construyendo un barrio en las cercanías de la planta, con edificios de departamentos para que los empleados más jóvenes se puedan mudar, con alquileres accesibles. Y, para los que ya tienen más años, estamos construyendo otro barrio con casas particulares, para que puedan mudarse con sus familias y pagar a largo plazo. El promedio de edad de la línea de montaje es de 25 años y nos encontramos con chicos que salen de la secundaria sin los conocimientos completos. En Toyota nos encargamos de completar su formación y de entrenarlos para la tarea que deben realizar. Muchos realizan capacitaciones viajando a Brasil y a Japón. Uno de los problemas que más estamos detectando actualmente es el de la resistencia física. Trabajar en la línea de montaje demanda un gran esfuerzo físico y las generaciones actuales son más sedentarias. Los trabajos pesados los reemplazamos con robots y cuidamos mucho la salud de los operarios, para que tengan la tonicidad muscular y la resistencia física para realizar cada tarea.

Fuente:autoblog